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Asociación cultural de Aikidô, arte marcial de origen japonés. Estamos en la Universidad Pablo de Olavide, en Sevilla.

26 de abril, aniversario de la muerte de O´Sensei

El domingo a las 17:00, hora de japón, ( 09:00 de aquí) se cumplen 45 años de la muerte del fundador.
¿Hemos captado su mensajes?, o por lo contrario ¿nos hemos perdido por el camino?
Preguntas que deberíamos hacernos a nosotros mismos en nuestra interna soledad, en la guerra mas brutal, la de uno contra uno mismo.

Yo reflexiono en varios puntos últimamente, sobre todos en los relacionados con el amor y en otros, que pongo a continuación, que me ayudan en la practica diaria y en mi vida como seguidor de la vía.

Aquellos que practiquen el Arte de la Paz deben proteger el dominio de la Madre Naturaleza, la divina reflexión de la creación, y mantenerlo con amor y fresco. El guerrero de la nave le da nacimiento a la belleza natural. Las sutiles técnicas de un guerrero se alzan tan naturalmente como la aparición de la primavera, verano, otoño, e invierno. El guerrero de la nave no es otro más que la vitalidad que sostiene toda vida.

Cuando la vida es victoriosa, hay nacimiento; cuando es frustrada, hay muerte. Un guerrero siempre está en la lucha de una pugna de vida o muerte por la paz.

El Arte de la Paz es medicina para un mundo enfermo. Hay maldad y desorden en el mundo porque la gente ha olvidado que todas las cosas emergen de una sola fuente. Regresa a esa fuente y dejar atrás todos esos pensamientos egocéntricos, deseos sin importancia, y cólera. Aquellos que están poseídos por nada poseen todo.

Tan pronto como te inquietes con lo “bueno” y lo “malo” de tus compañeros, te creas una abertura en tu corazón para que entre la malicia. Probar, competir, y criticar a otros te debilita y te derrota.

La única cura para el materialismo es la depuración de los seis sentidos (ojos, oídos, nariz, lengua, cuerpo, y mente). Si los sentidos están obstruidos, la percepción propia está apagada. Mientras más apagada, más contaminados se encuentran los sentidos. Esto crea desorden en el mundo, y ese es el más grande mal de todos. Pule el corazón, libera los seis sentidos y déjalos funcionar sin obstrucción, y tu cuerpo entero y tu alma brillarán.

Todo y cada maestro, sin importar la era o el lugar, escucharon la llamada y alcanzaron armonía con el cielo y la tierra. Hay muchos caminos que llevan a la cima del Monte Fuji, pero solo hay una cumbre – el amor.

Aunque nuestras vías sean completamente diferentes a las artes guerreras del pasado, no es necesario abandonar totalmente los caminos antiguos. Absorbe las venerables tradiciones dentro de este nuevo Arte al vestirlas con nuevos vestidos, y construir sobre los clásicos estilos para crear mejores formas.

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